San Miguel 93 años: no todo es color de rosa

15 May
Delincuencia en S Miguel. Sigue siendo un problema

Delincuencia en S Miguel. Sigue siendo un problema (F. Internet)

El distrito de San Miguel está celebrando este mes su nonagésimo tercer aniversario. Fecha importante pues en estas nueve décadas y un poco más, muchas cosas se han logrado. Pero muy especialmente en los últimos 11 años de la administración del alcalde Salvador Heresi. Empezando por recuperar muchos parques que estaban abandonados y convertidos en inmensos terrales. En este aspecto es meritorio, pues San Miguel es uno de los distritos de Lima que tiene más parques: 120 ó más, si no me equivoco. Hoy la mayoría de ellos lucen rebosantes de vegetación, con árboles y flores por doquier, pero también con veredas y algunos hasta con áreas deportivas. Les falta, es cierto, algunas otras cosas: bancas, mejor sistema de riego, nombre, etc., pero son cosas complementarias y manejables.

En los once años de gestión también se han recuperado, ampliado y remodelado varias avenidas y calles. La Av. Costanera fue recuperada después de muchísimos años. Pero sin duda, la obra más importante de la gestión de Heresi es la habilitación de la Costa Verde, previo cierre del colector costanera, para lo cual contó con el apoyo económico del gobierno del presidente Alan García. Su objetivo: que San Miguel no estuviera de espaldas al mar y con el tiempo, tenga sus playas.

Esta gran obra, es pues una de sus mayores contribuciones, pero no es la única. También está la construcción de canchas deportivas,  la remodelación de la antigua Casa de la Cultura, la construcción del nuevo edificio de la municipalidad, la pavimentación de numerosas calles y pasajes, entre otras. Son pues buenos aportes de este joven y dinámico alcalde que ahora alista maletas para continuar su carrera política postulando a la alcaldía de Lima.

Pero obviamente, tal como señalo en el título, “no todo es color de rosa” en San Miguel. Hay también notorios déficits en la gestión y que menciono para no pecar de sobón o “reventándole cohetes” al burgomaestre.

Para comenzar, creo que Heresi no supo decirle ¡No! a la administración Castañeda, cuando esta decidió cambiar la zonificación del distrito, con el objetivo de promover la inversión inmobiliaria y fomentar la construcción vertical sobre la horizontal.

San Miguel pasó así, de un plumazo, de distrito residencial medio, con zonas de comercio definidas, a “distrito de alta densidad” y est0 trajo consigo la proliferación de “empresarios de la construcción” (emprendedores, les llaman ahora), con mentalidad mercantilista, capaces de sacarle el máximo provecho a todo lo que compran y venden, mientras la municipalidad, urgida por hacerse de mayores ingresos, expedía licencias de construcción a diestra y siniestra.

Pero como todo es una cadena en la vida, este solo hecho motivó que las calles se llenaran de camiones, volquetes, mezcladoras, trailers, etc.,  llevando y trayendo por doquier materiales de construcción, para “cambiarle el rostro a San Miguel”.

El cambio de zonificación si bien está llevando a la construcción de muchos edificios de vivienda nuevos y a la modernización de zonas otrora abandonadas y hasta tugurizadas, también ha terminado por cambiarle la fisonomía a espacios que no estaban lejos de la modernidad y se caracterizaban por ser tranquilos y limpios. Hoy la mayor población y, por cierto, los malos hábitos de los recién llegados, las han impregnado de bullicio y suciedad.

Asimismo, calles otrora apacibles, donde las viviendas eran de dos o tres pisos y ocupadas por familias de cuatro, cinco o seis personas, cedieron el paso a edificios multifamiliares estrechos (cuyeras o palomares, les llaman) de 5, 6 y 7 pisos, de escasas cocheras y sin ascensores, en algunos casos, y habitadas ahora por unas 20 ó 30 familias. Es decir, se pasó así de un extremo a otro. De la uniformidad y mesura anterior a una situación informe y en algunos casos, grotesca. Y frente a ello, la municipalidad no supo o no quiso establecer límites a esas edificaciones, tal como lo han hecho algunos distritos de Lima, al fijar como tope cuatro pisos en las zonas residenciales.

Modernización con "cuyeras". Todos los extremos son malos.

Modernización con “cuyeras”. Todos los extremos son malos.

Como resultado, hoy tenemos un San Miguel con pistas y veredas destruidas o maltrechas, especialmente en urbanizaciones como Maranga y Pando.

Se dirá que la municipalidad está reparando muchas de ellas. Claro que sí. Pero simplemente  con asfalto, como está ocurriendo con las avenidas Tacna, Libertad, Brígida Silva, Escardó y tantas otras, que luego de ser “recuperadas”, dará lugar a que tengan que volver a ser reparadas.

El tema de la seguridad es otro donde la gestión Heresi no debió mostrar debilidad, sino potenciar al máximo las medidas preventivas y su sistema de vigilancia. Más aún tomando en cuenta su cercanía al Callao, donde la delincuencia abunda y visita frecuentemente el distrito como si nos hubiera “agarrado de punto”.

Es cierto que San Miguel cuenta ahora con un Observatorio del Delito, una nueva flota de 20 patrulleros y más de 300 alarmas. Todo eso está bien. Pero la prioridad debió ser las cámaras de video-vigilancia y una central de monitoreo poderosa, con tecnología de primer nivel, mucho mejor a las que poseen distritos como La Molina, Surco o Miraflores. Y esto es así porque mientras las alarmas alertan a los vecinos y ahuyentan a los delincuentes, las cámaras de video permiten identificarlos, lo cual de por sí es bastante para que la policía actúe y los jueces no tengan pretextos.

Lamentablemente, San Miguel, que es un distrito extenso, apenas cuenta con 16 ó 17 cámaras, es decir una cantidad similar o menor a distritos vecinos como Pueblo Libre y Magdalena, muchos más pequeños y menos poblados, y que, además, carecen de un penal como Maranguita (que más parece una coladera), y una guarida de facinerosos como es “El Castillo” de la cdra. 14 de Libertad.

Ojalá que en el poco tiempo que le queda de gestión a Heresi pueda corregir estos y otros males, como el poner freno a la proliferación de ambulantes y mototaxis, que ya se han convertido en males endémicos en el distrito. Los vecinos se lo agradeceremos y el heredero, también.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: