La Parada ¿a fojas cero?

31 Mar

Malas Costumbres

por Chacho Cortés

La Parada. Mal recuerdo a punto de volver. (Foto Internet)

La Parada: a punto de volver. (Foto Internet)

Do 31. o3. 2013. No dudo que la administración Villarán cometió errores en el traslado de los comerciantes mayoristas de La Parada a Santa Anita. No hubo la planificación adecuada. No se previeron muchas cosas antes, durante y a futuro (salvo la de levantar un gran parque, que fue una idea de la alcaldesa sin mayor consulta con su concejo, creo yo). Pero lo cierto es que los comerciantes tampoco querían moverse del lugar y para ello adujeron, más que argumentos, una serie de pretextos: que el mercado de Santa Anita no estaba listo, que ahí tenían 50 años o más, que se les obligaba a usar jabas y no costales, que el alquiler era muy alto o que por la distancia los productos subirían de precio “perjudicando a las amas de casa”, etc., etc. En fin, hubo de todo. Pero lo que no se puede dejar de reconocer –sería una mezquindad hacerlo– que en este caso como en el transporte público, sí existe la decisión política de la administración Villarán de hacerlo. Quizá esto diferencia a su administración de las anteriores y haya sido uno de sus logros reconocidos frente al proceso de revocatoria, pues a Villarán se le exigía acción. Que no hable mucho y trabaje más. ¿Por qué en este caso, se le debía permitir que esté en diálogos eternos, de nunca acabar, con los comerciantes de La Parada, que para nada querían dejar “su” antiguo mercado? De ninguna manera. El traslado era inminente y así ocurrió.

Robos y vandalismo, el otro mal de La Parada (F. Internet)

Robos y vandalismo, el otro mal de La Parada (F. Internet)

Sin embargo, resulta que ahora, todo esto podría quedar en nada si el juez Malzon Urbina la Torre aprueba en las próximas horas o días el hábeas corpus presentado por un grupo de comerciantes y les autoriza a volver a La Parada, lo cual sería un retroceso enorme. No solo porque equivale a que todo quede como estaba hasta antes de octubre del año pasado, sino por sus serias implicancias perjudiciales para Santa Anita, La Victoria y todo Lima.

Sería condenar a que toda la inversión en infraestructura realizada en Santa Anita se pierda y ese mercado quede como un “elefante blanco”, inservible, inútil. Y, lo peor, con el tiempo sea invadido sabe Dios por quiénes. O que se tenga que volver a invertir dinero para remodelarlo y convertirlo en un mercado minorista de la zona, lo cual significaría un doble gasto y un desperdicio monumental.

En segundo lugar, porque si se reabre La Parada este solo hecho condenaría al distrito de La Victoria a seguir con un mercado de este tipo, mil veces insalubre (por no decir inmundo), lleno de ambulantes, delincuentes y prostitutas. Y de paso, porque frustraría tanto el proyecto de la comuna limeña de modernizar esa zona, convertir ese amplio terreno en un gran parque con patios de recreo, comidas, canchas deportivas y una comisaría, como los propios proyectos que la municipalidad distrital de La Victoria tiene previsto para los alrededores de La Parada, y mejorar así la calidad de vida de sus vecinos.

En tercer lugar, porque perdería también la ciudad de Lima, al queda como un lunar negro, oscuro, maloliente y arcaico, en medio del proceso de modernización, pero sobre todo de recuperación, que requiere toda la ciudad capital y que poco a poco, con fallas visibles y a trompicones se viene implementando.

Por último, lo más importante es que sería una mala señal de que en el Perú todo puede ocurrir. Todo se puede revertir con un simple escrito. Todo puede volver “a fojas cero”. Pero no porque el juez haya recibido “una bolsa de 70 mil soles de mano de los comerciantes”, como lo manifestó el abogado de la comuna limeña Antonio Salazar García (lo cual sería una agravante), sino basado en alguno errores procesales cometidos por la municipalidad que bien podrían ser corregidos o buscarle otras salidas.

Obviamente, sería lamentable y contraproducente si el juez da su visto bueno. Sentaría un mal precedente. O quizá sería “una raya más al tigre”, pues tampoco es novedad que en nuestro país, tanto los recursos de amparo como los hábeas corpus, salen como pan caliente. El agravante adicional, en este caso, podría ser incluso que los comerciantes salgan doblemente beneficiados, al volver a reabrir La Parada y continuar vendiendo en Santa Anita, a través de sus parientes. Comerían a doble cachete. Definitivamente, sería una pésima señal.

——————–

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: