Desidia y lentitud que matan

28 Mar

Ojo Avizor

Unos los capturan, otros los liberan

Mi. 28 mar. 2012. La inseguridad que reina en las calles constituye uno de los mayores problemas del país. La población se siente indefensa y hasta aterrorizada por lo que sucede a diario, por más que los “expertos” nos traten de dorar la píldora y digan que en el Perú, en comparación a otros países, la “sensación de inseguridad” es mayor que la “inseguridad real o  efectiva”. Lo peor es que hay autoridades e instituciones que se lo creen y por eso no mueven un dedo o actúan con desidia y lentitud en este asunto. Veamos:

–          El jefe del Inpe, José Luis Pérez Guadalupe, se quejó hace poquito nomás, que un “trabajador” de penales ha sido repuesto en esa institución por un juez (no reveló nombres) pese a que tiene graves denuncias y es la tercera vez que había sido separado de la institución. El tipo es una “joyita”, pero para el Poder Judicial hasta puede ser una persona “honorable”. Según el mismo Pérez Guadalupe, éste no es el único caso. Conclusión: O los jueces son unos obtusos o “tacos” (algo difícil de creer), o ingenuos (más difícil de creer todavía) o corruptos y se amparan en la “falta de pruebas” u otros argumentos “cojurídicos” para devolver a los delincuentes a las calles.

–          Daniel Abugattás, titular del Congreso, junto con el ministro de Justicia, Juan Jiménez Mayor, y su predecesor Francisco Eguigueren Praeli, se opusieron a que el consorcio español La Merced se encargue de la construcción y manejo del penal privado Huaral II, por el que había ganado la licitación el año pasado, e invertido 12 millones de soles, según ha revelado el representante de la firma. La razón es que la concesión de penales no se condice con la visión ideológica antiprivatizadora del gobierno. Conclusión: El Estado seguirá administrando penales coladeras y pagará 70 millones de soles (sino más) por el juicio internacional que le entablará la empresa española.

–          El alcalde del distrito de Pueblo Libre, Rafael Santos, batalla desde el año pasado, para que el ministro del Interior, Daniel Lozada, firme un Convenio y ponga en marcha su proyecto de Registro Digital de Delincuentes, que consiste en guardar en una Base de Datos, las fotos y huellas digitales de aquellos forajidos que son capturados in fraganti cometiendo un delito, de tal forma que si reincide no tenga escapatoria y vaya preso. Así de sencillo. Sin embargo, esta buena iniciativa que le permitió a Pueblo Libre reducir el 2011 en un 40% la delincuencia fue descartada por el gobierno anterior y el actual le sigue dando largas. La razón: se violarían derechos del “presunto choro”,. a pesar de encontrarlos con las “manos en la masa”. ¡Imagínense! Conclusión: los delincuentes seguirán entrando y saliendo de las comisarías porque solo cometen “faltas” y no delitos.

–          El legislador Andrés Reggiardo, titular de la Comisión de Seguridad Ciudadana del Congreso, se queja porque sus colegas del Parlamento no ponen siquiera a debate los siete u ocho proyectos de ley contra la delincuencia. “Luego que los aprobamos se quedan un tanto dormidas en las comisiones dictaminadoras o en el pleno del Congreso”, ha dicho. Es más, ha pedido que el Ejecutivo pida facultades al Congreso como lo hizo para combatir la minería ilegal y los promulgue y aplique cuanto antes.  Conclusión: doble desidia y sordera.

–          Un abogado que defiende a delincuentes prontuariados se ufana, en un programa de televisión, de sus “éxitos” por haber logrado la excarcelación de varios de sus patrocinados que ahora están en las calles, seguramente haciendo de las suyas. En tanto, algunos fiscales y jueces, basados en sus facultades discrecionales, simplemente los liberan, profundizando la desconfianza de la población y la desmoralización en la policía. No obstante, el titular del Poder Judicial, César San Martín, reitera cada cierto tiempo porque se respete la “independencia y criterio de conciencia” de sus jueces al momento de emitir sus fallos “siempre ajustadas a ley”, etc., etc.  Conclusión: justicia ciega, sorda y de espaldas a la realidad.  Mientras tanto, los asaltos, robos y crímenes van en aumento. Así estamos. Saque usted sus conclusiones.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: