Nombres y campañas tontas ¿será?

7 Mar

Ojo Avizor

Mi. 07 mar. 2012. La denominación de los años se ha convertido en un ritual para los gobiernos. Así, este año 2012, ha sido denominado “Año de la Integración Nacional y Reconocimiento de Nuestra Diversidad”. Suena muy bonito ¿no es así? Me pregunto, sin embargo, si alguien recuerda cómo se llamó el año 2011. Yo personalmente no lo recuerdo y creo, sin temor a equivocarme, que más de uno tampoco. Las autoridades menos, estoy seguro. Es decir, al final todo el mundo se olvidó. ¿Por qué? Por la sencilla razón que se trata de un acto simbólico. Un cumplido. Un saludo a la bandera. Un ritual sin mayor importancia.

La mecánica es más o menos la siguiente. La burocracia sabe que cada año debe tener un nombre y que éste debe estar listo antes de que empiece el siguiente. Entonces elabora una lista, una cartilla de opciones o propuestas alternativas que son alcanzadas, entiendo, al Ejecutivo. Es éste el que -después de evaluar la coyuntura y luego de “arduo” debate-, escoge el más apropiado. Luego el Presidente firma el decreto respectivo, con lo cual el  nombrecito queda oleado y sacramentado.

A partir de ahí, el nombre escogido deberá aparecer en todos los documentos oficiales. Y, por supuesto, en la solicitud, oficio o carta que elabore cualquier ciudadano para exigir o solicitar tal o cual asunto. De lo contrario, corre el riesgo -por omisión de este pequeño detalle-, de que su documento sea rechazado o termine encarpetado, que es lo mismo.

Bien. No voy a cuestionar aquí ni los nombres elegidos ni la mecánica que se sigue. Mas bien, considero, desde un enfoque pro activo (vaya palabrita de moda), que se le debería sacar el mayor provecho a la denominación de estos nombres. ¿Cómo así? Veamos.

Como los valores están tan venidos a menos en el Perú de hoy (prácticamente no existen o a pocos les importa), sería conveniente que cada año tenga la denominación de un valor determinado, y alrededor del mismo se realicen campañas que permitan crear conciencia en la población de su significado e importancia. Pero sobre todo, de la necesidad de cumplirlos y hacerlos cumplir.

Así, podríamos denominar, por poner un ejemplo, al año 2013 “Año del respeto al otro”. O Año de la puntualidad”. “Año de la verdad y del destierro de las mentiras”. O quizá, “Año de la Responsabilidad con la familia y la sociedad”, etc., en fin. Pero ahí no deben terminar las cosas.

De lo que se trata es de acompañar esa denominación -que también puede incidir en nuestros valores como país-, con campañas sostenidas a lo largo de cada año, con concursos escolares y universitarios, entre otros, que incidan en destacar dicho valor, y en donde las mismas autoridades cumplan un papel importante dando el ejemplo. Estoy seguro que los resultados como sociedad, serán mucho más positivos e incidirán en una transformación progresiva de la conciencia de la gente, especialmente de las nuevas generaciones.. De eso estoy seguro. Salvo, mejor parecer.

Anuncios

Una respuesta to “Nombres y campañas tontas ¿será?”

  1. Políticamente Incorrecto 8 de marzo de 2012 a 2:31 pm #

    De acuerdo cntigo, no basta con ponerle nombre al año, no tiene sentido si durante ese año no se desarrolla un programa de actividades alusivas y promotoras. Cada vez están mejor los artículos en este blog.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: