Villarán: Un puntito más…si importa

2 Mar

Ojo Avizor

Ju. 01 mar. 2012. Con el tono de esa publicidad municipal orientada a educar a la población en la limpieza de la ciudad: “un papelito.…¡no ensucia nada!….dos papelitos…¡tampoco ensucian!, la alcaldesa Susana Villarán parece decir ahora: “un puntito…sí importa”.

Villarán: Necesito subir así.

¡Sí! Porque eso es lo que ha subido Villarán en las encuestas: un puntito. De 16% de aprobación que tenía en enero último, ha pasado a 17% en febrero, según Ipsos Apoyo. Todo un logro, sin duda. Porque en verdad, la Tía Regia empezó hace poco a hacer lo imposible (lo posible se puede hacer) para revertir esa caída en picada que empezó al poco tiempo de asumir la alcaldía de Lima.

Los continuos e innecesarios ataques contra las obras de Castañeda, unido a su constante presencia en los medios de comunicación prometiendo el oro y  el moro, el tratar de imponerle a la vecindad sus concepciones feministas, etc., etc., le ocuparon gran parte de tiempo, no dejándole margen para hacer lo que debía hacer: obras a favor de la ciudad.

Todo esto marcó el descalabro de su gestión y puso en evidencia en un año, su incapacidad gerencial. Felizmente esta situación, parece, ya pasó. O al menos, está tratando de ser superada, con un “curso acelerado” de lo que significa el manejo de la ciudad de Lima. A trompicones, es cierto. A cabezazos contra la pared, también. Sin embargo, me da la impresión que su reacción es algo tardía y sin muchos aciertos.

Por lo pronto, la ola de críticas, su creciente impopularidad y la amenaza de revocatoria que pende sobre su cabeza, la obligaron a mirar “dentro de casa”. Pero en lugar de renovar sus cuadros gerenciales, tal como le recomendaban sectores de oposición, optó por rotarlos de puesto.

Hasta donde tengo entendido, se han registrado dos renuncias importantes: Miguel Prialé a la Gerencia General de la comuna, y más recientemente, el Arq. Augusto “Olón” Ortiz de Zevallos, relevado de la Presidencia de la Autoridad Autónoma de la Costa Verde, cargo asumido ahora por la misma alcaldesa Villarán, luego de que una ola se llevara parte de la playa del recientemente reinaugurado balneario La Herradura.

Pero los efectos de esas renuncias y de las rotaciones en puestos claves de sus demás colaboradores y amigos aun no se ven. Ni se verán a corto plazo. Primero, porque los problemas que se comprometió a solucionar Villarán son harto complejos: la inseguridad en las calles y el transporte público, pues requieren tiempo y el apoyo del gobierno central. Segundo, porque justamente muchos consideran que la gente que rodea a Villarán no es necesariamente de la más preparada y experimentada. Y tercero, porque 66% de desaprobación no es poca cosa. Más aún, cuando a su 17% de aprobación solo cuenta con otro 17% de indecisos, según la misma encuesta de Ipsos Apoyo.

No obstante, sigo pensando que el pedido de revocatoria tendrá un doble efecto: o termina por tirarla abajo, o es un acicate para impulsarla hacia adelante, en cuyo caso Villarán hará muchos puntitos más.

No quiero pecar de pesimista, pero veo muy difícil lograrlo y revertir esta tendencia negativa que crece como la ola que se llevó la arena de La Herradura. Ojalá me equivoque.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: